Yo crié una paloma de pichón a adulto

En una ocasión mi madre me envió al techo del tercer piso y yo ví que había un pichón de paloma, su par había muerto. Se lo dije a mi madre y me dijo que sus padres lo hiban a dejar morir porque yo lo había visto o creo que porque solo quedaba uno.

Entonces le pregunté a mi madre si lo podía criar yo y dijo que si y entonces lo baje del 3er piso y lo traje a mi piso de la planta baja.

Los primeros pasos

Entonces, lo primero que le daba era pan batido remojado en agua por unos días, luego le di maíz molido remojado en agua creo. La palomita ávidamente comía de mi mano en forma de un hoyo. Tragaba hasta que su buche estaba lleno.

Le busque una canasta y lo tapé con un trapo durante las noches y por el día lo veía de rato en rato.

Ya más grande le daba alpiste y ella ya se ponía en la parte más alta de mi sala y comenzaba a agitar sus alas muy insistentemente pero no se movía a ningún lado. Un día entró el gato y ella voló por toda la sala y yo salí de mi cuarto y vote al gato.

Intento de volar

Cuando era ya más grande lo llevé de nuevo al techo para que se acostumbrara y ya ponía también sus piedritas o cascajo para que moliera la comida.

Siendo ya grande, quize verlo volar y agarré un palo bien largo y lo puse en la punta y lo elevé bien arriba como si fuera una bandera y moviendo un poco el palo quería que despegará. Ella no quería pero luego de varios intentos voló hasta la casa del vecino.

Luego ella regresaba hasta la planta donde estaba y se paraba detras del vidrio de la ventana. Yo seguía dándole comida por aquel entonces.

Dejarla en Libertad

Llegó el momento en que tenía que dejarla ir y una mañana la metí en una caja de cartón y me subí en un bus y me trasladé al centro de la ciudad donde habían muchas palomas. Aún era temprano y no habían palomas todavía. Dicen que en un grupo así hay una paloma vieja quien manda.

Entonces llegue cerca de ese lugar y en una banca puse la caja, la abrí y dejé que saliera. Yo solo miraba y ella caminaba un poco como para despedirse y luego voló. Dió unas vueltas sobre mi y luego voló muy alto y se poso en lo alto de un edificio de 4 pisos. Yo con un nudo en la garganta me paré me dí la media vuelta y parti. No lejos tomé un micro y me subí con dirección a mi casa en un recorrido de media hora.

Mi paloma era negra, con una pluma que le faltaba en la cola de atrás y después de una semana quize saber cómo le había hido y fuí al lugar de las palomas pero nunca la ví.

La Despedida

En una ocasión después de mucho tiempo yo subí a la azotea de mi casa, al 3er piso, y miraba la ciudad y de pronto una paloma se paró en la esquina de ese techo. El techo estaba acordonado por un muro de un metro de altura al rededor y en una esquina esa paloma se poso ahí, era una paloma negra, y luego apareció otra, que era su pareja de otra tonalidad. La miré, me miró un rato y luego voló hacia el horizonte. Si era ella nose.. pero si era era como si me dijera gracias por haberme criado ahora estoy bien como puedes ver..